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  • Foto del escritorFrancisco Riveroll

Mascotas: ¿Qué ocurre con ellas en las rentas de vivienda?

Algunos arrendadores permiten mascotas siempre y cuando estén bien educadas y no sean agresivas ni ruidosas.


El tema que ahora tratamos es de mucha actualidad en la vida inmobiliaria de la Ciudad de México, ya que cada vez más las personas quieren tener mascotas viviendo con ellas, ya sea en una casa o en un departamento. En ese sentido, el tema de las mascotas ha ido cambiando significativamente durante los últimos años.


Antes, para tener una mascota en casa era requisito casi indispensable tener un patio o jardín en la vivienda para que la mascota estuviera a sus anchas. Hace no más de 5 años, los clientes dueños de viviendas de quienes en la inmobiliaria recibíamos solicitudes para ayudarlos a rentar su casa o departamento nos pedían que incluyéramos en los anuncios la mención resaltada y con mayúsculas: “NO SE ACEPTAN MASCOTAS”. Y la razón de esa prohibición era porque los dueños de los inmuebles no querían que éstos fueran dañados por la mascota del inquilino, sobre todo en lo que se refiere a pisos, zoclos, patas de mesas, puertas y paredes.


Nuestra experiencia desde entonces empezó a ser que si poníamos en nuestros anuncios que no se aceptan mascotas, automáticamente sabíamos que las probabilidades de rentar rápidamente la propiedad disminuirían de manera considerable. Y efectivamente así sucedió, la tendencia se fue incrementando porque aproximadamente el 70% de nuestros interesados en tomar una vivienda en arrendamiento nos decían que requerían forzosamente que se aceptaran mascotas en la casa o departamento, porque “mi mascota es parte de la familia, no me puedo quedar sin ella” o expresiones como “muchas gracias, pero si no aceptan a mi mascota, no me interesa su inmueble y buscaré otra propiedad donde sí me la acepten”.


Nuestra estadística casualmente coincide con la del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que indica que México es el país con mayor número de perros en América Latina con 7 de cada 10 hogares que tienen alguno.


En estos tiempos de pandemia hemos notado un muy importante incremento en la afición y deseo de los inquilinos por tener una o más mascotas cohabitando con ellos en la vivienda que ocupan y la cultura pet friendly ha crecido en todas partes como cafeterías, restaurantes, centros comerciales, hoteles, algunos centros de trabajo y ahora también muchos condominios horizontales y verticales.



Cuando nos referimos a mascotas, en el ámbito inmobiliario, sólo estamos hablando de perros y gatos, que ha sido nuestra experiencia personal como asesores inmobiliarios. No nos ha sucedido que algún inquilino haya tenido otro tipo de mascota, aunque tenemos noticias de que hay gente que tiene ardillas, puercos, ratas, ratones, hamsters, pájaros, pericos y hasta serpientes, los cuales son mascotas menos comunes, además de que, en mi opinión, nunca debería permitirse en un conjunto habitacional tener mascotas bravas, agresivas, ni mucho menos de naturaleza salvaje. Las mascotas más acostumbradas y aceptadas en las viviendas son los perros, aunque también los gatos son de gran aceptación, sobre todo por ser silenciosos y poco o nada agresivos.


Actualmente, cuando nuestros clientes arrendadores permiten algún tipo de mascota, nos piden que pongamos la limitante: SE PERMITEN MASCOTAS PEQUEÑAS NO RUIDOSAS y nosotros incluimos en el Contrato de Arrendamiento dicha restricción para no afectar ni al dueño-arrendador ni a los vecinos, ya que las mascotas aceptables sólo deben ser las que son tranquilas y pacíficas. Cuando se establece una prohibición o limitación para aceptar mascotas en un conjunto habitacional, normalmente es porque en el Reglamento de Sana Convivencia del Condominio o en el Reglamento del Condominio existe una restricción o prohibición de mascotas, aunque también nos han tocado varios casos en los que el condómino-arrendador es quien establece dicha restricción o prohibición, cada vez menos común, como hemos apuntado arriba.

Multas o sanciones para los dueños de mascotas que incumplan reglas

Opino que, además de cuidar y consentir a las mascotas, es justo que en todo

Reglamento de Sana Convivencia de un condominio o, a falta de él, en el Reglamento del Condominio se incluyan multas y/o sanciones a cargo del habitante de la vivienda que tenga mascotas que sean ruidosas o agresivas con los vecinos, que no cuide ni controle a su mascota y la mantenga sin correa cuando la saque a pasear, o que no recoja las heces de su mascota.


También considero que en esos Reglamentos debería establecerse que el tamaño de la mascota permitida en la vivienda debe ir acorde con el tamaño del inmueble y considerar que puede ser inhumano tener a perros grandes e inquietos en un pequeño espacio.


Lo que es recomendable incluir en el Contrato de Arrendamiento cuando se permiten mascotas en la vivienda es una cláusula de reparación de los daños que la mascota pudiera ocasionar al inmueble, a cargo del inquilino, asumiendo éste cualquier gasto de reparación de los daños causados por la mascota antes de devolver la posesión del inmueble arrendado y autorizando al arrendador a descontar del depósito en garantía cualquier gasto para la reparación de dichos daños que no fueron reparados en su momento.

El amor por una mascota es superior al gusto por una vivienda

Otro tema importante a comentar es que, en algunos casos, es sumamente conmovedor ver el cariño y amor que los inquilinos tienen por sus mascotas, quienes se han convertido en alguien realmente indispensable en su vida, como si fueran personas, y hemos visto muchas mascotas que están sorprendentemente bien educadas y que no hacen sus necesidades fisiológicas dentro de la vivienda, sino que se esperan a que su dueño las saque a pasear, o están entrenadas para hacerlas en un determinado lugar de la vivienda.

También hemos presenciado casos en los que el inquilino ha convencido a su arrendador de permitirle tener una mascota cuando ésta ha sido excelentemente entrenada y se porta muy bien. Por algo existe el sabio dicho popular de que “el perro es el mejor amigo del hombre” y que “nadie es más fiel e incondicional que un perro”, y todos los días nos toca presenciar cómo los perros le hacen fiesta a sus amos cada vez que llegan a casa, situación que no sucede tanto entre las personas.

En conclusión, debo resaltar que, en nuestra experiencia, en la actualidad más de un 70% de las viviendas en cuya renta hemos participado tienen una o más mascotas y sus dueños, en términos generales, las tienen muy bien controladas y viven felices con ellas, y no aceptarían vivir allí si prohibieran su presencia, es decir, le dan preferencia a su mascota que a una vivienda específica porque saben que si en determinado inmueble no se aceptan mascotas, tendrán muchas otras opciones donde sí las acepten.



Mensaje al lector: Si estás en la búsqueda de un inmueble que acepte mascotas o necesitas orientación o asesoría para rentar, en Riveroll Bienes Raíces estamos para ayudarte.


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